domingo, 25 de abril de 2010

Deserción Escolar

La deserción escolar es un problema educativo que afecta al desarrollo de la sociedad, y se da principalmente por falta de recursos económicos y por una desintegración familiar. Es un fenómeno social ocasionado por diversas causas ya sean políticas, económicas, familiares, etc. Lo cual debe ser estudiado detenidamente para determinar las posibles soluciones, así como también su prevención.
“Las causas por las que se abandona el colegio pueden ser diversas. Según Telma Barreiro Licenciada en Filosofía (UBA), tradicionalmente los chicos pertenecientes a las clases socioeconómicas más humildes de la sociedad han tenido dificultades con el rendimiento escolar y han registrado índices de fracasos mucho mayor que de los niños que no son víctimas del flagelo de la pobreza.” (1)
Las diversas interpretaciones sobre los factores que inciden en la deserción escolar, coinciden en señalar que la relevancia del tema está en que la deserción unida a un bajo nivel de aprendizaje de los contenidos y de desarrollo de habilidades mínimas, son los principales conspiradores contra el aprovechamiento del potencial de niños, niñas y jóvenes desde temprana edad.
Sus efectos negativos se acumulan a lo largo del ciclo escolar, incidiendo de manera muy desigual en las oportunidades de bienestar, sobre todo entre los sectores más pobres.
Ahora bien, al momento de reflexionar sobre sus causas, es importante consignar que aunque este fenómeno se produce con mucha mayor frecuencia en los grupos de más bajos ingresos económicos, éste no constituye su única explicación, esto sería reducirlo y simplificarlo. Por el contrario, sus causas múltiples nos llevan a un conjunto de factores, varios de ellos de carácter intraescolares, como también a la interacción entre ellos, lo que ha de ser considerado al minuto de diseñar e implementar política y programas específicos que apunten a reducirla.
En la actualidad es posible agrupar los factores a través de dos grandes marcos interpretativos:
El primero de ellos hace énfasis en los factores de carácter extraescolares, en donde la situación socioeconómica y el contexto familiar de niños, niñas y jóvenes actuarían como principales causales directas e indirectas del abandono escolar. Al respecto, se mencionan la pobreza y la marginalidad, como también la inserción laboral, el embarazo adolescente, la disfuncionalidad familiar, el consumo de drogas, las bajas expectativas de la familia y especial de los padres con respecto a la educación, etc. Se identifican como responsables en la producción y reproducción de estos factores al Estado, la familia, la comunidad y los grupos de pares.
En el segundo grupo se hace referencia a factores intraescolares como generadores de dificultades para la permanencia de estudiantes en el sistema educativo; problemas relacionados con conducta, bajo rendimiento, autoritarismo docente, adulto-centrismo, entre otros.
En este sentido, la propia estructura escolar, los actores que forman parte de ella y el tipo de relaciones que se generan, serían los responsables directos de los elementos expulsores, ya fuera por lo inadecuado de su acción socializadora o por su incapacidad para canalizar o contener la influencia del medio socioeconómico en el que se desenvuelven niños, niñas y jóvenes.
Aquí aparece un punto interesante que dice relación con las características y capacidad de integración e inclusión efectiva que tienen nuestras escuelas y liceos. Al respecto, pareciera ser que la tendencia está en segregar a las y los estudiantes de sectores socioeconómicos más empobrecidos, con bajas calificaciones y con un fuerte estigma de fracaso escolar, lo que implica que para muchos niños, niñas y jóvenes el espacio escolar no reconoce su propia cultura, sino que es necesario despojarse de ella para aceptar lo que de forma previa ha sido definido como lo que legítimamente es necesario aprender, para lo cual la disciplina es fundamental. Esto implica que la escuela pasa a convertirse en un espacio reducido a obligaciones y deberes, que deben ser cumplidos de forma pasiva, lo que lo aleja mucho de ser un espacio de real socialización.
En este plano, destaca como relevante la necesidad de readaptación del espacio escolar, en el sentido de que este sea efectivamente un espacio de construcción de subjetividad y de experiencias, en donde la comprensión de la igualdad dice relación con las posibilidades y herramientas con que cuentan las y los sujetos para su desarrollo, pero que se aleja de la visión de la igualdad como uniformidad de sujetos, que al parecer ha sido la que ha primado en nuestras escuelas.
En síntesis, se podría decir que si bien La deserción no representa un fenómeno masivo, esto no significa en ningún caso que no sea importante. Muy por el contrario, es importante porque afecta mayoritariamente a un grupo muy específico de niños, niñas y jóvenes de hogares pobres. El 76% de ellos y ellas provienen de familias de los dos primeros quintiles, es decir del 40% más pobre de nuestro país, por tanto para ellos y ellas el círculo de la pobreza se transforma en impermeable y perverso. Loa datos que nos arroja Educar Chile (el portal de la educación) sobre las principales razones de deserción escolar, nos ayudan a comprender un poco más el tema tratado, tanto en cifras palpables, como en datos relevantes al tema. (2)
En definitiva, este tema tan trascendente hoy en día, sobre la deserción escolar, lo podemos relacionar con la teoría propuesta por Pierre Bourdieu (3) sobre el “capital simbólico”, ya que este sociólogo se refiere a una reproducción del capital social, cultural, económico, y por cualquier tipo de capital que sea percibido como "natural"(4). Por lo que entendemos que la deserción escolar resulta una cadena socio-cultural en las familias de escasos resuros.