
En cuanto al dinamismo de sta comuna, se puede decir que su clima es mediterráneo con influencias marítimas con una temperatura media en enero de 18,5 grados y julio de 8 grados, anualmente llueven 1015 mmm.
En el verano, Pelluhue se transforma en una importante comuna turística de la VII Región del Maule. Por su estratégica ubicación en el borde costero, junto al Océano Pacífico, presentar una oferta atractiva de cara al turismo local. El litoral de la comuna experimenta un llene completo durante el verano, especialmente en el mes de Febrero. El sector entre Pelluhue y Curanipe, que bordea la carretera costera, la que discurre junto a atractivas playas y roqueríos, ha sido el más favorecido con este auge, que ha hecho surgir numerosas y vistosas construcciones de reciente data.
En relación a la homogeneidad, lo que caracteriza a esta comuna, según algunos criterios de individualización, los cuales lo hacen destacarse en su región serían los siguientes: Pelluhue es un balneario concurrido, ubicado al sur del estero Curanilahue, con una playa larga y numerosas playas pequeñas de finas arenas grises y aguas descontaminadas (Bahía de Pelluhue). En el término municipal de Pelluhue se encuentra la hermosa Reserva Nacional Los Ruiles, que contiene árboles y arbustos nativos únicos en la región. A fines de Enero y principios de Febrero, cada año, en Pelluhue se realiza la tradicional festividad de la trilla a yegua suelta, con encuentros campesinos costumbristas, actuaciones de grupos folclóricos y cantores populares, y carreras "a la chilena".
Su magnitud En relación a la escala, la cual es la matemática existente entre el dibujo y la realidad, se puede decir de Pelluhue que su disposición en metros se puede ver definida por la razón característica de comarcas y municipios (en 1:20000 y 1:50000).
La comuna de Pelluhue fue uno de los sectores más afectados por el terremoto y maremoto del 27 de febrero de 2010. La ola afectó de manera importante las principales localidades, además de arrasar parcialmente con poblados como Mariscadero, del cual desaparecieron casi el 70% de sus inmuebles. Se han registrado, hasta el 9 de marzo, 8 víctimas fatales en la comuna.

En medio del campo, a casi tres kilómetros de la costa, aparecen corvinas, calamares y cangrejos desparramados por el pasto. Estos inesperados visitantes del mar son la prueba casi surrealista de la intensidad del tsunami que siguió al terrible sismo y que devastó a los pequeños poblados costeros, los más castigados por la tragedia que golpeó a Chile.
Situadas a escasos kilómetros del epicentro del sismo, localidades como Pelluhue, Curanipe e Iloca dejaron de ser plácidos lugares de veraneo para convertirse en escenarios dantescos, donde manzanas enteras desaparecieron, autos amanecieron en las copas de los árboles y embarcaciones de pescadores aterrizaron en medio de las calles.
Hoy son casi pueblos fantasma, donde, ante la ausencia casi total de una autoridad que organice los rescates, algunos habitantes intentan recuperar sus pertenencias, mientras la gran mayoría vive en carpas en el cerro, buscando estar a salvo en las alturas.
Un "error" de la armada -tal como lo denominó Michelle Bachelet-, que minutos después del terremoto descartó la posibilidad de un tsunami, les costó la vida a cientos de personas que se encontraban en estas zonas costeras. Sólo se salvaron aquellos que desoyeron a las autoridades y huyeron hacia los cerros.
Pelluhue probablemente sea uno de los poblados que más sufrieron el embate de las aguas. De hecho, los rastros dejados por el terremoto son casi imperceptibles. Las casas, muchas de madera, material flexible, habían resistido al temblor, pero desaparecieron tras el paso del tsunami.
En definitiva, la poco coordinación y pésima gestión de las autoridades, si vio reflejada en varios sectores del país y, particularmente en la comuna de Pelluhue, donde gran parte de la población viviá a orillas del mar. Una gestión de la armada que quedará marcada en los pobladores de esta hermosa zona que vale la pena destacar.

